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lunes, noviembre 29, 2021

El sentido de la pertenencia está desapareciendo en las nuevas generaciones

Las nuevas generaciones no quieren entrar en debates donde tengan que defender sus ideas e ideales: deciden relacionarse con aquellos con quienes perciben afinidades contundentes.

Según el estudio realizado por la empresa tecnológica Jacobson, la tendencia general de dar prioridad al trabajo en equipo y el gran desarrollo de las soft skills están reduciendo de forma alarmante las tasas de osadía y de compromiso personal en los profesionales pertenecientes a las nuevas generaciones. En definitiva, la conclusión es que el desarrollo emocional resta dinamismo e iniciativa.

Sobre una muestra de más de 1.500 individuos se ha podido constatar que el comportamiento apasionado donde la persona es la garantía de lo que dice y hace, se encuentra claramente en desuso.

Parece ser que hemos pasado de una etapa donde se premiaba el éxito subjetivo a otra donde se alienta el fracaso personal como un elemento de aprendizaje. Pero el gran cambio es que actualmente consideramos el resultado económico como una consecuencia del éxito y no como su origen, cosa que las organizaciones alientan, comentan y difunden, pero no ejercen con suficiente vigor.

Como decía el consultor Ignacio Errando Mariscal, “Las empresas están preocupadas por la volatilidad de sus trabajadores sin pensar que ellas mismas colaboran en crear esta situación. Las tasas de abandono corporativo en las nuevas generaciones supera el 25% y eso, después de que la organización haya invertido muchos recursos corporativos en formación”.

TASA DE ABANDONO CORPORATIVO 

La tasa de abandono corporativo en las nuevas generaciones supera el 25% 

Parece ser que el factor “Sentido de la Pertenencia” está desapareciendo a una velocidad preocupante, ya que según los datos manejados por Jacobson, el comportamiento de los individuos está evolucionando hacia la desintegración de los aspectos relacionados con la agresividad, la autoestima y la rebeldía.Esta situación nos lleva a un nulo diálogo entre empresa y trabajador, mostrando este último una aparente pasividad cuando en realidad se trata de una sincera aplicación de las decisiones ya tomadas. De hecho, dicho trabajador tiende a evitar las discusiones rebajando su nivel de exigencia. Simplemente dice: “Me voy”.

Esta situación está obligando a las corporaciones y a sus departamentos de recursos humanos a activar medidas predictivas y preventivas que actualmente no poseen ni se encuentran a su alcance.

Esta situación nos lleva a un nulo diálogo entre empresa y trabajador. De hecho, se tiende a evitar las discusiones y a no exigir… Simplemente se dice: “Me voy”.

Las nuevas generaciones no quieren entrar en debates donde tengan que defender sus ideas e ideales, sino que simplemente deciden relacionarse con aquellos individuos y colectivos con quienes perciben afinidades contundentes. “Si te interesa, bien… y si no, también. No hay problema”.

A pesar del esfuerzo realizado por los departamentos de RR HH para entender estas silenciosas, pero a la vez clamorosas demandas, lo cierto es que su única respuesta es el incremento del número de protocolos, marcando «aquello que se espera que se haga de la forma que la compañía estima que se debe hacer».

Parece que existe una profunda “desconexión” entre dichos departamentos (RR HH) y los nuevos ejecutivos. Por ello, se entiende que parte de la solución se encuentre en activar elementos de “Epigenética Social”, la cual altera las intensidades de las competencias, sin modificar las bases genéricas y genéticas del comportamiento individual.

De esa manera se ajusta el «ambiente» a la tipología emocional de las personas que componen la corporación, y no al revés.

DESCONEXIÓN

Existe una profunda “desconexión” entre los departamentos (RRHH) y los nuevos directivos.

Por ello, lo comentado por Ignacio Errando Mariscal nos deja muy claro el camino a seguir: «Ninguna persona va a traicionar su forma de ser en aras de permanecer en un colectivo escasamente afín a su perfil. Los esfuerzos corporativos para meter en el mismo recipiente a personas escasamente compatibles son totalmente contraproducentes ya que fomentan la infelicidad”.

Quizás, los conceptos innovadores sobre la gestión del talento sean únicamente eso… “conceptos” y además, no tan innovadores. Algunas corporaciones piensan que estamos ante una «moda pasajera» cuando en realidad estamos ante una verdadera evolución. 

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